Viajar en tiempos de incertidumbre sanitaria implica aceptar que los planes pueden cambiar de un momento a otro. En mi reciente viaje a Ushuaia, me tocó vivir una situación que muchos viajeros temen: dar positivo de COVID-19 justo antes de regresar a casa. En este post, les cuento cómo fue el proceso, qué pasos tuve que seguir y cómo logré organizarme para pasar el aislamiento de la mejor manera posible.
Mirá el video completo de mi experiencia en Ushuaia acá.
Los síntomas y la decisión de testearme
Mi viaje estaba llegando a su fin y tenía el vuelo de regreso programado para un viernes. Unos días antes, empecé a sentir síntomas leves similares a un resfrío: congestión nasal, algo de tos, estornudos y un leve dolor de cabeza. Al principio, no le di mayor importancia; tomé un paracetamol y seguí con mi rutina, ya que no tenía fiebre ni dolores intensos.
Sin embargo, ante la proximidad del vuelo, decidí hacerme un test el miércoles anterior. El resultado fue positivo. En ese momento, la realidad cambió: el viaje se extendía al menos una semana más en Ushuaia para cumplir el aislamiento obligatorio, esperar el alta médica y luego realizar un nuevo test para recién ahí poder gestionar el regreso.
Gestiones logísticas: alojamiento y transporte
Una vez confirmado el diagnóstico, el primer paso fue la comunicación. Tuve que avisar a los dueños del departamento donde me estaba quedando para extender mi estadía. Por suerte, pude solucionar el alojamiento por una semana más, aunque esto implicó un costo adicional equivalente a la mitad del valor original de mi reserva.
Respecto al vuelo, el cambio de pasaje con la aerolínea tuvo un costo de penalidad de 1.000 pesos, lo que representaba aproximadamente un 20% del valor del tramo. Es fundamental contemplar estos imprevistos económicos al momento de presupuestar un viaje en este contexto.
La experiencia con el seguro médico
Uno de los puntos más frustrantes fue la gestión con el seguro de viaje. Tenía contratado un seguro específico para COVID que, en teoría, cubría hasta 4.000 pesos por día en caso de prolongación de estadía por enfermedad. La experiencia no fue sencilla:
- Problemas de comunicación: La atención telefónica fue deficiente; las llamadas se cortaban constantemente, haciendo imposible avanzar con el reclamo.
- Trámites digitales: Intenté completar el formulario a través de su sitio web, pero el sistema fallaba al intentar adjuntar la documentación necesaria.
- Reintegros: Finalmente, me informaron que el reconocimiento de gastos sería bajo la modalidad de reintegro. Esto presentó una dificultad adicional, ya que al alojarme en un departamento particular (y no en un hotel tradicional), la obtención de facturas formales que el seguro aceptara era más compleja.
Consejos prácticos para el aislamiento en viaje
Estar solo en una ciudad que no es la tuya durante un aislamiento requiere ser muy organizado. Estos fueron los puntos clave que me ayudaron a transitar esos días:
- Red de apoyo local: La ayuda de amigos o conocidos en el destino es fundamental. En mi caso, un amigo fue quien se encargó de comprar víveres y acercarme comida, lo cual facilitó muchísimo los días de encierro.
- Manejo de síntomas: Para la congestión nasal, que fue mi síntoma más molesto, me ayudó mucho realizar vapores con hojas de eucalipto. También utilicé un spray nasal salino y seguí las recomendaciones médicas sobre el uso de paracetamol o ibuprofeno, siempre consultando previamente para evitar interacciones.
- Productividad: Para no bajar los brazos, me propuse aprovechar el tiempo de aislamiento para editar el material que había grabado durante el viaje. Es una buena forma de mantener la mente ocupada y avanzar con contenido pendiente.
Reflexiones sobre los controles y cuidados
Algo que pude observar durante mi estadía en Tierra del Fuego es que, al menos en ese momento, no había controles estrictos de PCR al ingresar a la provincia. A pesar de contar con el certificado de turismo y el seguro COVID, el proceso fue bastante fluido y sin exigencias de testeo previo, a diferencia de lo que ocurría en otras provincias como Santa Cruz.
Aunque fue una situación estresante, me quedo con la tranquilidad de haber sido responsable. Al tener síntomas leves, fue clave haberme testeado a tiempo para evitar contagiar a otras personas al volver a casa. La clave es mantener la calma, asegurarse de tener suministros básicos y estar en contacto con los servicios de asistencia correspondientes.
Más videos de esta serie
Si querés ver el recorrido completo que hice por la zona, te invito a revisar la lista de reproducción dedicada:
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