Visitar El Chaltén en pleno invierno es una experiencia totalmente distinta a la temporada alta. En este viaje, que realicé durante el receso invernal de 2021, pude recorrer el pueblo y algunos de sus senderos más emblemáticos bajo condiciones climáticas desafiantes y con una tranquilidad que solo se encuentra en esta época del año.
A continuación, les comparto los detalles logísticos, los costos y mi experiencia recorriendo este destino patagónico en un momento de baja afluencia turística.
Pueden ver el video completo del recorrido aquí.
Cómo llegar y logística de traslado
El viaje comienza habitualmente en El Calafate. La distancia hasta El Chaltén es de aproximadamente 200 kilómetros y el trayecto toma unas tres horas. Un punto clásico de parada técnica en la ruta es el parador La Leona, ideal para hacer una pausa a mitad de camino.
Para este traslado, utilicé la empresa Chaltén Travel. En aquel entonces, el costo del pasaje era de 1900 pesos por tramo (3800 pesos ida y vuelta). Es importante notar que la disponibilidad de empresas varía según la temporada; por ejemplo, la empresa Taqsa, que utilicé para llegar desde Río Gallegos, no siempre opera todas las frecuencias en invierno hacia El Chaltén. Siempre verifiquen los cronogramas vigentes antes de viajar.
Alojamiento y servicios en invierno
Durante esta visita, me alojé en el hostel Rancho Grande, ubicado sobre la avenida principal, la Av. San Martín. Una ventaja de viajar en paquete es que pude combinar el traslado en bus y el alojamiento en cuotas, logrando un precio final de poco menos de 7000 pesos por tres noches.
Debido a los protocolos sanitarios vigentes en 2021, los dormitorios compartidos se asignaban exclusivamente para el grupo que viajaba junto, lo cual resultaba muy cómodo. Un detalle fundamental a tener en cuenta en invierno es que muchos servicios gastronómicos cierran temprano o directamente no abren. En nuestro caso, tuvimos que cocinar en el hostel en varias oportunidades, ya que las opciones para cenar eran limitadas y los locales solían cerrar alrededor de las 23:00 o 00:00.
Trekking invernal: Chorrillo del Salto y Laguna Torre
Hacer trekking en invierno requiere una planificación más cuidadosa que en verano, especialmente por las horas de luz y el estado de los senderos:
- Chorrillo del Salto: Es un recorrido corto, de unos 3 kilómetros desde el pueblo. Tengan en cuenta que existe un sendero peatonal señalizado; no se recomienda caminar por la ruta por seguridad. Es una caminata sencilla, pero al salir tarde (cerca de las 16:30 o 17:00), es vital calcular el regreso antes de que se oculte el sol.
- Mirador Laguna Torre: El sendero comienza cerca de la zona de la planta estable. El recorrido hasta el mirador toma aproximadamente dos horas y media a tres horas de caminata con ritmo constante. En invierno, el sendero presenta tramos con nieve y hielo, por lo que es fundamental contar con calzado adecuado.
La visibilidad es el mayor desafío en esta época. Es muy común que los cerros estén cubiertos por nubes o que el clima cambie drásticamente en cuestión de minutos, pasando de una nevada leve a un cielo cerrado. No se frustren si no logran ver el Fitz Roy o el Cerro Torre en su plenitud; es parte de la experiencia invernal.
Tips extras para tu viaje
- Clima cambiante: No confíen ciegamente en el pronóstico. En la montaña, el tiempo es sumamente inestable. Estén preparados para condiciones de frío intenso, viento y nevadas repentinas.
- Horarios reducidos: Al ser temporada baja, la oferta gastronómica es limitada. Si planean cenar fuera, asegúrense de conocer los horarios de cierre de los pocos lugares abiertos, que suelen ser estrictos (cerca de las 23:00).
- Seguridad en senderos: Siempre informen en su alojamiento qué sendero van a realizar y calculen bien el tiempo de regreso. La luz solar es escasa y los senderos se vuelven más complicados con acumulación de nieve.
- Equipamiento: La vestimenta en capas (sistema de cebolla) es obligatoria. Asegúrense de llevar ropa impermeable y calzado de trekking con buen agarre para evitar resbalones en zonas congeladas.
Más allá de las limitaciones climáticas y la menor oferta de servicios, visitar El Chaltén en invierno permite disfrutar de un paisaje único, totalmente cubierto de blanco y con una paz que es imposible encontrar en los meses de verano. Es, sin dudas, un viaje distinto para quienes buscan conocer la Patagonia en su estado más crudo y silencioso.
¿Les gustó el recorrido? Los invito a ver el video y dejar sus comentarios. ¡Nos vemos en el próximo viaje!
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