En el marco del IPA Day, una fecha que celebra mundialmente este estilo cervecero, me propuse visitar una de las fábricas que más me gustan de mi provincia: Cerveza Poincenot. Ubicada en El Calafate, esta cervecería destaca por una particularidad que los hace únicos en la región: su dedicación casi exclusiva a los distintos estilos de IPA.
Les comparto el video de la visita, donde recorrimos cada etapa de la producción, desde la molienda hasta el envasado:
https://www.youtube.com/watch?v=FwELl2vFAE8
El proceso artesanal paso a paso
La jornada en la fábrica arranca temprano, cerca de las 7:30 de la mañana. El proceso es riguroso y cada área tiene un rol definido. El corazón del trabajo comienza con la sala de molienda. Aquí, el objetivo no es pulverizar el grano, sino aplastarlo para que la cáscara se mantenga intacta. Esto es fundamental para facilitar la filtración y evitar que la harina pase al mosto, lo que daría como resultado una cerveza turbia.
Después de la molienda, el siguiente paso es el macerado. La malta se mezcla con agua a una temperatura controlada (entre 60 y 68 grados, dependiendo del estilo). En Poincenot utilizan una combinación de maltas nacionales y especiales provenientes de Chile para lograr el perfil de sabor y color deseado.
Control de calidad y laboratorio
Una parte que me llamó mucho la atención fue el sector de laboratorio. No es solo cocinar; es controlar constantemente el pH y la densidad. Desde el agua inicial hasta el mosto final, cada parámetro se ajusta para garantizar que el amargor y el aroma sean los correctos. Utilizan densímetros para medir el azúcar que la levadura transformará en alcohol, buscando siempre una medida óptima cercana a los 1010 al final del proceso.
El mundo de las IPA: Lúpulo, lúpulo y más lúpulo
Lo que realmente diferencia a Poincenot es su especialización. Mientras muchos productores hacen una variedad de estilos (blond, negra, roja), ellos se enfocan en las IPA. Tienen opciones para todos los gustos: Session IPA (baja graduación alcohólica y cítrica), IPA Argenta (con lúpulos del Bolsón), Red IPA y American IPA, entre otras.
El lúpulo llega a la fábrica en formato de pellet, que es básicamente la flor deshidratada y compactada. Esto permite una mejor extracción de la lupulina, que es el aceite esencial responsable del amargor y el aroma. Dependiendo del estilo, utilizan de tres a cinco tipos de lúpulos distintos, aplicando técnicas como:
- Whirlpool: Adición de lúpulo al apagar el fuego para extraer aromas sin perderlos por la ebullición.
- Dry Hopping: Adición en frío durante la fermentación para potenciar el perfil aromático sin añadir amargor.
Sostenibilidad y comunidad
Un detalle muy valorable es su compromiso con el medio ambiente. Han implementado una campaña de botellas retornables en El Calafate. En puntos de venta como el local “El Cocho”, por cada envase que el cliente devuelve, se le descuenta dinero en la próxima compra. Es una gran forma de cerrar el círculo y fomentar el consumo responsable.
Además, la fábrica es un espacio de apertura. Charlamos sobre la importancia de la mujer en la industria cervecera, donde grupos como “Mujeres Cerveceras” han logrado que la comunidad crezca en toda Latinoamérica, promoviendo el interés por la elaboración y el juzgamiento de estilos.
Más videos de esta serie
Si te interesa conocer más sobre mis recorridos por la Patagonia o profundizar en el mundo de la cerveza artesanal, podés ver estas listas:
Gracias al equipo de Poincenot por abrirme las puertas de su fábrica. Fue una mañana de aprendizaje intenso y, por supuesto, de probar un excelente producto. Si andás por El Calafate, no dejes de buscarlos en las cervecerías locales.
También te puede interesar
Relacionados por: El Calafate · Argentina

Deja un comentario